31 Diciembre 2009
Este texto chiquito de Galeano me gusta mucho. Es mi regalo para el pez en esta noche de fuegos y champán, como estoy feliz, quiero extenderlo a todos, con mis mejores deseos.
Dice así:
" Un hombre del pueblo de Negúo, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó.
Dijo que somos un mar de fueguitos. El mundo es eso -reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales.
Hay fuegos chicos y fuegos grandes, y fuegos de todos los colores.
Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento. Y gente de fuegos locos, que llenan el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, ni alumbran, ni queman; pero otros... arden la vida con tantas ganas, que no se puede ni mirarlos sin parpadear. Y el que se acerca, se prende."
Les deseo que en el 2010 sean de esos fuegos locos que prenden, de los chisposos. Para esos, en mi opinión, es más bonita la vida, para esos los sueños están más cerca. Disfrútenla! Feliz año nuevo.

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24 Diciembre 2009
Te echo tanto de menos... qué cosas!.
Bécquer te describía incorpóreo, intangible. Desesperado de buscar te llamaba a voces. Y yo nostálgica de lo desconocido lo suscribo: “¡oh, ven, ven tú!”.
No es mi línea la primera persona, pero hoy es casi navidad, hoy da igual.
A veces pienso que es una locura, que los imposibles son eso, imposibles, pero luego me acuerdo de los soñadores, los inventores, los descubridores, los aventureros...y los poetas. qué hubiera sido del mundo si ellos se hubiesen conformado con el no de lo imposible.
Son días de abrazos, de miradas, de besos, de noches. ¡las noches!. Qué largas.
Me pregunto dónde estás.
Hoy es navidad. Y hay luna. Se permite el azúcar y dejarse llevar.
Hoy, cursi para los necios, te regalo a Bécquer.
RIMA XI
—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!

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23 Diciembre 2009
Dicen que la libertad de uno termina cuando empieza la del otro. Hay quién no sabe de estos límites; es más, hay quién los sabe y los borra para atrapar a ese otro.
Y así vive Paloma. Vive... es un decir. Está perdida en un abismo con forma de caja de zapatos.
Y al cerrar los ojos ve tantas puertas por las que huir...
Y al abrir los ojos no hay más que una tapadera agujereada por las que apenas si entra aire...
Y no le quedan fuerzas.
Tan débil. Quién lo hubiese imaginado. Paloma, de carcajadas contagiosas, ilusión rebosante, maga de ancestros, fuerte, muy fuerte... Ahora no.
¿Qué pasó? ¿quién te dejó sin alas?
Y se duerme en la impotencia. Vuelve a soñar las puertas. Ojalá no hubiese que despertar. Ojalá alguien la encuentre alguna vez.

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22 Diciembre 2009
Había una vez una princesa de pies pequeños. No vivía en un palacio de cristal, ni tenía vestidos tejidos con plata; pero adoraba levantarse conmovida por el olor a azahar del viejo naranjo del patio.
Su mayor tesoro era un cántaro de arcilla. El ir y venir a un pozo cercano, llenarlo de agua y sonreir a los niños que a su alrededor jugaban, la mantenía ocupada en las mañanas. En las tardes, melodías sueltas, inconexas y sueños.
¿qué princesa no sueña?
No hay príncipes azules para las princesas sin palacios; los de estas son en tonos amarillos, polvorientos, recién salidos del cuento, o intentando aún entrar. Tampoco hadas madrinas, ni madrastas, ni dragones; poco más que duendes imaginarios, madres severas y cucarachas.
No importó nunca.
La princesa, como ausente cuando canta, como ausente cuando ríe, simplemente sueña.
Y un día lluvioso, los pies resbalan, el cántaro cae, se rompe. La princesa se duerme, de repente, sin aviso, sin tiempo para empezar a soñar.
Ahora, todo empieza a importar; porque no hay príncipes que la besen, ni hadas que la encanten, ni dragones que la custodien; sólo infelices que lloran, más por el cántaro que por sus pequeños pies.

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6 Diciembre 2009
"Quien no quiera sentir, que se forre de hormigón" - Mi amigo Teo.
Decía mi musa hace tiempo que sentir es caminar corriendo, reír cuando está lloviendo y soñar sin estar durmiendo.
Precioso sentir, ¿verdad?
No creo que nadie se resista, no creo que nadie quiera no sentir.Aunque algunos parezca que no sienten o incluso no sientan de verdad.
No pienso que lo hagan conscientemente, es más bien que miraron fijamente a esa górgona mortal castigada por la diosa (llámese Medusa, dinero, poder o trsiteza), que les tornó estatuas de sal, figuras de piedra. O quizás que, ilusos despistados, de tanto soñar despiertos, un día tropezaron, con la mala suerte de caer en un pozo de hormigón que les hizo vestirse del mismo, qué remedio.
Pobres ambos.
Quien, como Porseo, tuviera las alas de Hermes. Quién con Harpe venciera a Medusa.
Y quien se atreviera a suplicar, queriendo retener indefinidamente la fuerza del Olimpo, para, si alguna vez nos topásemos con esos presos de lo frío, pudiésemos devolverles el calor de sentir...
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26 Noviembre 2009
Abandoné este blog cuando perdí a mi pez.
Él era quién despertaba todas esas emociones que este blog necesitaba, no supe seguir sola.
Hoy no lo he recuperado, sigue estando perdido al otro lado del océano, sigue aprendiendo a nadar; pero hoy sé que no importa, que lo que cuenta es que después de todo este tiempo, y sin darme cuenta, yo he estado esperando.
Una tontería, pero es que yo soy tan tonta...
Y como decía ese amor que me dolió tanto: las cosas bellas son como la arena en la playa, uno las intenta atrapar, aprieta fuerte las manos para retenerlas y aún así se escapan, resbalan entre los dedos; pero cuando abre las manos, triste por no haber podido agarrarlas para siempre, ve pequeños granitos de arena, cristales minúsculos que, a pesar de serlo, muestran que las cosas bellas sucedieron y siempre queda algo de ellas en nosotros.

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17 Septiembre 2008
Carmelita es la secretaria de un señor importante de una oficina importante de una empresa importante de una ciudad importante de un país importante.
Carmelilla tiene 60 años, 3 hijos, un perro, una terraza con geranios, un coche de segunda mano heredado de su marido, un móvil que le dieron con los puntos del que no sabe manejar casi ninguna de las funciones y una amiga viuda con la que merienda los domingos.
Carmelita, Carmelilla, CARMELA, puede parecer corriente, una más, una secretaria anónima... No lo es, todos conocemos a Carmela; tal vez la llamamos con otro nombre, pero todos tenemos una.
Ella es la responsable de que no esté la camisa verde planchada, que no haya más cerveza en la nevera, que el coche esté en el taller a cada rato, que el perro ladre por las noches, que el señor importante no pueda atender al otro señor no menos importante en el día que éste se presenta, que no haya plaza en el avión para las vacaciones del señor importante y la amante, que casi se entere la esposa, que la convocatoria al consejo de la empresa llegue hoy para ayer y que la llamada en espera sobrepase los límites de cortesía y reinicie varias veces la musiquilla de fondo... entre otras.
Ella es esa persona que a pesar de llevar más de media vida haciendo lo mismo (la compra, la comida, la plancha, la agenda, los viajes, las cartas, las cenas, los regalos de aniversario, los de cumpleaños, los de disculpas......) todavía no aprendió a hacerlo bien y siempre se equivoca en la tarea más oportuna. Tan torpe.
Ella es esa personita imprescindible que siempre tiene la culpa de todo.
¡Ay, Carmela! ¡Que sería de todos los importantes (y de los demás) sin ti! ¿En quién excusarse? ¿Hacia quién huir? ¿Cómo esconderse entonces?.
Mi querida señora importante de pelo canoso con mesa al final del pasillo, mi querida Carmen, Doña Carmen, gracias y mil gracias por estar ahí, aguantando "tus culpas" sin dejar de sonreir.
(y por intentar enseñármelo hacer a mí...)

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30 Agosto 2008
¿creen en el destino?
yo a veces tengo mis dudas y otras veces, como hoy, me parece que sí que existe... como esas veces que uno, no excesivamente religioso como es mi caso, se cuestiona sobre la existencia de Dios y termina diciendo "algo habrá".
hace unos años yo era más activa "visceralmente" que ahora. un día, estaba en una especie de huelga contra la pena de muerte, con unos megáfonos, con gente de amnistia internacional, en mitad del hall de la facultad de filosofía cuando me llamó mi jefe diciendo que tenía que ir corriendo al despacho, que había una señora que necesitaba que hablase con ella.
casi nunca me llaman de esta manera, así, con megáfono y pancarta incluidos, me fui a toda prisa al despacho. allí me esperaba MP, emocionada antes de empezar, sólo por la espera. me conmovió antes de saber qué quería.
MP venía a la universidad buscando esperanza, buscando que alguien se sentase a escucharla, pensando en todo el potencial de jóvenes en proceso de ser los ciudadanos del futuro... centrada en una patología concreta, pero, sin saberlo, buscando dar una gran lección de tolerancia y respeto.
MP y yo estuvimos 5 minutos en mi despacho y unas 4 horas en la cafetería de al lado. se emocionó, me emocioné, lloró, lloré, rió, reí... y en ese corto paquetito de instantes intensos creamos una conexión entre nosotras que hasta hoy dura,
Ayudé a MP a que se hiciera escuchar, tenía un gran argumento (y una gran historia personal), sólo necesitaba una guía en "las formas". lo logramos, LO LOGRÓ: en la universidad con proyectos de investigación nacientes, en el gobierno provincial y autonómico con propuestas "no de ley", en el hospital con unidades especializadas, en las sociedades médicas con becas para residentes...
Y tratamos de organizarnos en lo que a mí más me gusta y mejor se me da... una asociación.
Y MP echó a andar llena de su fuerza...
Y a ella se unieron muchas otras...
Y mis obligaciones me hicieron perderles la pista.
Y ellas solitas fueron creciendo creciendo creciendo...
Y hoy día son una Federación
Y ahora, el destino o como quiera que se llame, ha hecho que me mude, por mil y un problemas con mi casero anterior, a un edificio nuevo del que sólo sabía la dirección y al que llego en octubre; donde acabo de saber, por pura casualidad, que está la sede de esta Federación...
Obvio que he llamado de inmediato a MP y ya no tengo excusa para seguir fuera de ese camino que un día empecé...
servido por coral-descolorido
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