imperfecta
Como en el cuadro de Matisse, sola en domingo, tranquila, fumando un pitillo en la ventana del salón, me vi reflejada en el cristal: despeinada, ojerosa, pálida… ésa soy yo. Coral: imperfecta.
Sábado noche, la barra de un bar. D: desconocido. C: coral.
D- Hola, ojos lindos.
C- ¡vaya!, hola.
D- ¿cómo te llamas?
C- coral
D- coral… es bonito
C- gracias
D- ¿a qué te dedicas?
C- a soñar

D- ¿a soñar?
C- sí, ¿tú no?
D- bueno… además trabajo.
C- ah, yo también.
D- ¿qué haces?
C- intento cambiar el mundo.
D- ¿cambiar el mundo? Qué utópica, ¿no?
C- ¿si?. Qué tópico…
D- ¿yo?
C- sí… es un tópico decir que es utópico.
D- bueno, no soy perfecto.
C- yo tampoco.
D- hombre, lo supuse.
C- bueno, pásalo bien. Hasta luego.
Lo supuso. Y acertó.

Rosario dijo
Coral que suerte! Dios me libre de la gente perfecta, que cree que tiene la verdad en sus manos, que no se mira los defectos, que no conoce las pasiones del alma sino las emociones sublimes.
A veces, nos dejamos engañar y hilamos una historia perfecta por que nos tropezamos con gente perfecta... que al final sólo quiere que seamos como ellos necesitan en su mundo perfecto.
Me alegra que no lo seas... al menos a mi, eso me hace sentir bien cómoda
31 Enero 2006 | 09:24 PM